Soy Ainoa Gómez, y soy una mezcla entre profesora de biología en secundaria y creadora de contenido divulgativo en YouTube. Bueno, en realidad soy muchas más cosas: soy bióloga, soy de Barcelona, soy amante de la música y soy fan de Disney y V de Vendetta a partes iguales. Pero para evitar que esta entrevista parezca una biografía de Tinder, nos quedaremos con lo primero.

Mi presencia en YouTube empezó como parte del Trabajo de Fin de Máster que hice cuando me estaba formando para poder ser profesora de biología en secundaria. Al haber consumido divulgación en Youtube desde muchos años atrás, quise probar lo que era la creación en primera persona y su impacto. Me gustó la experiencia y decidí seguir creando material.

A día de hoy combino mi trabajo como docente con la divulgación, esto hace que no tenga tiempo de crear tanto contenido como me gustaría, pero a mi ritmo voy haciendo. Subí mi primer vídeo el 1 de Mayo de 2020, y desde entonces he subido unos 25 vídeos al canal. Gracias a crear contenido educativo digital, he podido participar en eventos como el Cultube 3.0, donde me brindaron espacio para dar una charla dando a conocer mi trabajo; y también he participado en podcasts y entrevistas de diferentes creadores.

Me podéis encontrar en los siguientes enlaces:

https://www.youtube.com/ainoagomez
https://www.instagram.com/ainoa.gomez.biologia/

¿Qué te parece la iniciativa AEDE de organizar Edu-Con España y los Premios EDE 2022?

No sólo me parece una iniciativa estupenda, sino necesaria. Si bien es cierto que dentro del “mundillo” nos conocemos y sabemos valorar esta labor y todo el trabajo que conlleva, aún queda mucha gente que no ha tenido contacto con este tipo de contenido que, o bien no sabe que existe este trabajo, o bien lo subestima por falta de información.

Por tanto, la creación de eventos como este, que permitan visibilizar los grandes compañeros divulgadores que existen, la variedad de información, y el trabajo que hay detrás, es muy positivo. Ya no solo para poner en valor el trabajo de quienes se dedican a crear contenido en medios digitales relacionado con la educación, sino para hacer a la sociedad conocedora de esta ingente cantidad de información y educación accesible de la que todos disponemos.

¿Qué motiva tu presencia en las redes/plataformas digitales?

Mi motivación ha ido cambiando con el tiempo, aunque el contenido y la audiencia objetivo se han mantenido. Los vídeos de mi canal de YouTube pretenden explicar conceptos o partes del temario de la biología de secundaria, e intento hacerlo siempre con un aire más o menos informal para que el ritmo no se haga pesado. La idea en un principio era utilizar estos vídeos como parte de mis recursos cuando yo fuera profesora, poder pedir a mi alumnado que vieran los vídeos en casa por la tarde y dedicar las horas de clase a hacer ejercicios relacionados con el tema (lo que se conoce como Flipped Classroom).

La cuestión es que, en el tiempo que llevo como docente, no me he sentido muy cómoda con esa manera de trabajar y la he desestimado, al menos de momento. Aunque le digo a mi alumnado que pueden ver los vídeos en casa para repasar si lo necesitan, creo que me gusta más ser yo quien explica en clase con ellos in situ. Pero eso no significa que no quiera seguir creando contenido, porque soy consciente de que hay bastantes docentes usando mis vídeos en sus clases, cosa que me hace sentir muy orgullosa de mi trabajo.

Aún así, mi mayor motivación tiene más que ver con un plano idealista que con la practicidad. Me fascina vivir en una época en la que podemos transmitir información a la sociedad sin barreras geográficas, de horarios o económicas. Pensar que alguien en una situación social complicada puede tener acceso a divulgación sin todos esos muros me llena muchísimo, y crear contenido es una manera de aportar mi parte a esa sociedad idealista en la que el conocimiento y la información están democratizados y dejan de ser un privilegio.

¿Consumes habitualmente contenido digital? ¿De qué tipo?

Rotundamente sí. Soy consumidora habitual de contenido divulgativo tanto en YouTube como en Twitter. En Youtube encuentro vídeos de divulgación de temas muy variados, donde hay muchísima calidad y trabajo detrás. Me parece que hay muchísimas personas trabajando de lleno en divulgar y, como decía antes, es asombroso que toda esa información sea accesible a un solo click. Algunos de estos vídeos los consumo como parte de mi entretenimiento y/o formación (a veces no sé distinguir una cosa de la otra); y otros los veo como parte de mi crecimiento personal, cuando consumo programas digitales de carácter más social.

Por otro lado, en twitter he encontrado una comunidad fantástica no sólo de divulgadores, sino también de docentes, y me ayuda mucho leer sus experiencias en el trabajo y compartir ideas y recursos con todos ellos. Además, esa sensación de comunidad ayuda mucho cuando tienes un mal día en el trabajo, porque puedes ver diferentes realidades y entender un poco más los entresijos de la educación.

Por último, soy una persona que no tiene antena de televisión en casa, así que toda la información sobre actualidad que recibo proviene de medios digitales. Soy yo quien elijo qué quiero ver y cuándo quiero verlo, cosa que considero la mayor ventaja del contenido digital respecto al contenido tradicional en televisión.

¿Cuáles son algunas ventajas y desventajas de desarrollar un trabajo online?

Las ventajas de crear contenido online son muchas, pero creo que la más importante es la libertad de estilo. El hecho de poder crear material sin unas normas demasiado estrictas que seguir: cada creador o creadora tiene su propio lenguaje, decide la cantidad de minutos que quiere que dure su material, lo hace en la profundidad que quiere y sin dar demasiadas explicaciones a un organismo superior.

No quiero que se confunda la libertad de estilo de la que hablo con la libertad o el derecho a poder monetizar ese contenido, ahí entran las desventajas. Para muchos creadores digitales, aquellos cuya fuente de ingresos principal es la que reciben de la monetización de su contenido; el algoritmo, las palabras que eligen o incluso el tema del que hablan tienen más relevancia y más consecuencias de las que somos conscientes.

Por otro lado, al trabajar online existe la posibilidad de ser una figura pública más o menos conocida, y creo que esto puede ser un arma de doble filo. Si bien te abre muchas puertas a eventos o proyectos de los que siempre encanta formar parte; ser una figura pública puede ser complicado a nivel de privacidad o de presencia en algunos medios. Nadie suele estar preparado para eso cuando su contenido se viraliza y dejan de ser personas anónimas en su vida cotidiana.

¿Cuáles son los principales retos en tu campo?

Siendo mi campo la biología, creo que tengo la suerte de no necesitar “convencer” a la población de que entender ciencia y tener conocimiento científico es importante, porque al fin y al cabo las ciencias están socialmente más valoradas que otras disciplinas como las artes, por ejemplo (cosa que es muy injusta, pero ocurre).

El reto quizás está más en hacer entender a la audiencia que entender sobre ciencia no tiene por qué ser tedioso, ni aburrido. Si bien las ciencias tienen una cierta validación social, también están asociadas a materias difíciles, pesadas, ajenas a la cotidianidad. Esto es algo que cuesta mucho cambiar, porque en muchas ocasiones el rechazo se da incluso antes de que la gente se permita darle una oportunidad al contenido.

Y en mi caso particular, dado que el contenido que genero para Youtube se basa en explicar conceptos de biología de nivel de secundaria, me enfrento al reto de la edad de la audiencia. La mayoría de divulgación científica de primera línea actual es de niveles educativos superiores, y aunque hay un hueco ahí para el nivel de secundaria, hay que asumir que las motivaciones de los estudiantes de instituto, en la mayoría de los casos, dista mucho de querer consumir vídeos sobre lo que están haciendo en clase, porque ya dedican seis horas diarias al temario, más los deberes de por la tarde. Es algo normal y que tengo asumido, pero no deja de ser un reto a la hora de hacerme crecer en la divulgación que he decidido hacer.

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre tu trabajo?

Los profes tenemos muchas vacaciones, eso es un mantra social. Y creo que para responder a esta pregunta hay que tener cierta conciencia de clase. Como persona que ha trabajado en varios sectores antes de dedicarme a la docencia, es cierto que este es el sector en el que mejores condiciones laborales tengo, negar esto sería denigrante para todos los trabajadores y trabajadoras de sectores precarizados. Ahora bien, creo que la lucha habría que enfocarla más a intentar mejorar los derechos de los otros sectores, y no tanto a criticar a aquellos que tienen unas condiciones algo mejores.

Esta idea romántica de los docentes que tienen tres meses de vacaciones en verano y todas las tardes libres es una exageración de la realidad. Hay muchísimo trabajo que no se ve y que no se valora. Desde las trabas burocráticas que nos rodean, la cantidad de horas de más dedicadas al trabajo, o las propias condiciones de las clases como el frio o las ratios altas. Añadido a esto, cada vez es más frecuente la desautorización del docente; y con los medios digitales (correo electrónico, campus virtual, etc.), frecuentemente se nos exige estar pendientes del trabajo fuera de hora o fines de semana.

Si, añadido a todo esto, decides crear contenido digital, como es mi caso, o bien dedicas todo tu tiempo a divulgar y enseñar (y mi caso la línea entre estos dos conceptos es muy difusa), o bien priorizas una de las dos. En mi caso, de momento he decidido anteponer mi trabajo como docente a la creación de vídeos, pero esto conlleva una serie de consecuencias que me impiden crecer digitalmente, y eso es una lástima.

¿Tienes alguna anécdota que te gustaría compartir?

Hace poco hablaba con compañeros de trabajo en el descanso sobre la figura de “youtuber”, y noté un tono de desprecio, casi de despecho, hacia esta comunidad. Por algún motivo, cuando se habla de creadores digitales, el prototipo en el que piensa mucha gente es en el youtuber arquetipo, que se dedica al puro entretenimiento con los videojuegos como herramienta. No digo que esto no exista en Youtube, pero sí cuestiono el trasfondo de la anécdota.

Para empezar, no entiendo esta deslegitimización del entretenimiento en los medios digitales, cuando en medios tradicionales existen desde hace muchísimo tiempo programas dedicados exclusivamente a entretener, y es algo que tradicionalmente se ha entendido como positivo. La diferencia entre uno y otro es de estilo, porque la audiencia objetivo es distinta, y por tanto sus motivaciones también.

Y creo que es precisamente esta lejanía respecto a la audiencia objetivo la que hace gran parte de la sociedad “adulta” lo rechace antes de darle una oportunidad y, a consecuencia, refuerza esa idea sesgada y preconcebida, que jamás cambiará si uno no se permite a sí mismo mirar más allá. Hay una parte muy amplia de la sociedad que todavía no sabe que existe la divulgación y la educación en medios digitales, y creo que está en manos de todos compartir el material que encontramos de calidad, para poco a poco ir rompiendo estos estereotipos.

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